...pero a veces sólo te recorre un escalofrío, el sentirte al borde de un acantilado, el no ver el final del tunel.
Y sé que esa voz que se ha quedado ronca de gritar va a dentro de poco decirme otra vez: Vamos! Tú puedes!
Y aún tengo esa impresión de tener una bola gigante a mi espalda, como indiana Jones en "En Busca del Arca Perdida".
Y a mi tampoco nadie me va a decir ¡CORRE!¡CORRE!
Camarada soldado con perrito (Á.S.M. 122)
Hace 2 semanas

1 comentario:
¿Te vale si te lo digo yo?
¡Corre, Forrest, Corre!
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