- Descansar. - No preocuparme por nada. - No hacer listas...ouch! - No quitarme el pijama en todo el día. - Terminar "A sangre fría". - Quizá ver una película: Mulholland drive, Muerte entre las flores...hay algunas cosas pendientes. - Quizá actualizar el blog con una entrada "de verdad". - Quizá ya que lo actualizo lo retoco un poco que está muy soso. - Probablemente haga alguna llamada de teléfono.
Psss con esto, las comidas y poco más relleno el día...
Y nos complace invitarles a unos minutos musicales:
Ra-Ra-Rasputin lover of the Russian queen There was a cat that really was gone Ra-Ra-Rasputin Russia's greatest love-machine It was a shame how he carried on.
Vaya día, y es que caen unas gotitas de nada y se pone todo que da miedito, hay gente que ha llegado a trabajar tres horas más tarde de su hora por el atasco que había...
En mi trabajo se ha inundado el almacén, y nos lo hemos pasado piruleta empujando el agua.
Siempre me han encantado los días lluviosos y además el haber empezado así la mañana me ha dado muchísima energía para hacer todo, y aunque ha sido una mañana durilla tenía muchas ganas.
Al volver a casa me encantaba tanto el día que he decidido dar un pequeño rodeo por un camino un poco más largo que el de costumbre, y cuando he llegado a casa no he podido evitar hacerle una foto al bonsai que tengo en la ventana.
Lo mejor es que aún queda mucho día y que las cosas pueden acabar incluso mejor.
Decidido a quitarme la espina (porque querría haberla visto ya pero no pudo ser) respecto a la nueva película de Woody Allen* acudí en soledad, aprovechando que tenía un rato muerto y sabiendo a lo que me exponía(miradas inquisitivas por parte de una taquillera diciendo: ¿sólo uno?). Acudí a un multicine de un maldito centro comercial (total me queda cerca de casa...dije confiado).
Todo en el camino hasta allí era perfecto, los semáforos me cogían en verde, cedía el paso a los peatones en los pasos de cebra (por eso de no tentar al karma). ¡¡Hasta encontré un sitio en la calle y cerca de la entrada!!
Pues cuando llego a las taquillas y sin-saber-muy-bien-dónde-ir me puse a hacer cola, y a los breves instantes ví como ponía un cartel: Tarjeta sólo máquinas.
Genial dije, así me ahorro la mirada inquisitiva one more time... Pero no fué tan fácil, la máquina me engañó, como engaña un taxista a un turista japonés, como cuando te engañan las chinas del centro la primera vez que te venden los tallarines esos.
Eran las 20:29, hora zulú, un minuto para el comienzo de la película, después de pelearme un poco con la máquina y de no saber muy bien si la pantalla era táctil o es que yo tenía los dedos sucios, consigo seleccionar mi butaca, hora ok, peli ok.
Prosigo insertando la tarjeta, y me da a que confirme MI asiento, pero ¡oh! sorpresa, no era el que yo había elegido, la máquina en su sano juicio me recolocó donde a ella la vino en gana.
Entonces yo para recuperar el asiento que habría elegido si ella no me lo cambia, cancelé la operación (también yo sin picardía debería haber elegido cualquiera y sentarme en el que me apeteciera).
El haber tomado esta decisión fue falta.
Yo intenté volver a sacar la entrada, ¡pero no! eran las 20:31, y ya la máquina en su sana programación decidió borrar la sesión de las 20:30.
Ante la falta de opciones me vi sumido en un estado de completa desdicha que sólo se ha solucionado un poquito al sumirme en un impulso consumista.
¡Y luego dicen que el capitalismo no funciona!
*Si vas a comentar que por querer ver a Woody Allen me lo merezco, tú te mereces que te pase lo que le pasaba a Hitler en Little Nicky: