lunes, 22 de septiembre de 2008

¡Que llueva, que llueva!

Vaya día, y es que caen unas gotitas de nada y se pone todo que da miedito, hay gente que ha llegado a trabajar tres horas más tarde de su hora por el atasco que había...

En mi trabajo se ha inundado el almacén, y nos lo hemos pasado piruleta empujando el agua.

Siempre me han encantado los días lluviosos y además el haber empezado así la mañana me ha dado muchísima energía para hacer todo, y aunque ha sido una mañana durilla tenía muchas ganas.

Al volver a casa me encantaba tanto el día que he decidido dar un pequeño rodeo por un camino un poco más largo que el de costumbre, y cuando he llegado a casa no he podido evitar hacerle una foto al bonsai que tengo en la ventana.




Lo mejor es que aún queda mucho día y que las cosas pueden acabar incluso mejor.

2 comentarios:

Griada dijo...

Quizá quieras pasar por aquí para que te devuelva una cosa.
¿Hay algún plan mejor que tomar un café conmigo?
Ja, ja, ja.

Griada dijo...

P.d.: Tu post es cursi.