miércoles, 24 de septiembre de 2008

Dicen que después de la tormenta llega la calma...

...pero a veces sólo te recorre un escalofrío, el sentirte al borde de un acantilado, el no ver el final del tunel.

Y sé que esa voz que se ha quedado ronca de gritar va a dentro de poco decirme otra vez: Vamos! Tú puedes!

Y aún tengo esa impresión de tener una bola gigante a mi espalda, como indiana Jones en "En Busca del Arca Perdida".

Y a mi tampoco nadie me va a decir ¡CORRE!¡CORRE!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Te vale si te lo digo yo?

¡Corre, Forrest, Corre!