Es una de esas canciones con las que te empiezan a echar de los sitios, aunque el tema por excelencia sería "La fiesta pagana" de Mago de Oz. Aunque uno de los momentos más sórdidos de mi existencia fué el escuchar "Mi agüita amarilla" de los Toreros muertos en una fiesta de la empresa, porque antes nos habíamos subido a bailar sin camiseta al escenario ante la provocación de un compañero, si no habría dado la nota.
Mañana voy camino hacia Barcelona, y lo mejor de todo es que no huyo, si no voy de visita turística, me apetece abrir la mente, ver cosas, y estar con una persona especial desde hace mucho tiempo, ver películas con ella, sentarme en un banco a ver pasar gente, o mejor aún en el muelle de Barcelona.
Muchas veces soy un ser que necesita como agua de mayo que le pasen cosas, que siente que se estanca y no disfruta lo que tiene (por lo que deja de tener, como el resto de los mortales) porque piensa que la vida no se mide por días, horas y minutos, si no por las veces que uno respira, vibra o latidos de el corazón.
Pero ahora estoy muy tranquilo porque no necesito que me pase nada especial, nada en absoluto, porque creo que yo lo puedo hacer especial, porque creo en que junto a la gente puede ser especial.
Como decían los Piratas en el mundo de Wayne: " Todo es genial si lo ves desde el punto ideal".

3 comentarios:
Maravilloso. :)
Me encanta ese nuevo enfoque que le estás dando a tu vida.
Y quizá, una actualización, no vendría mal. :)
He estado si internet...de todas maneras creo que me mudaré a pastos más verdes.
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