miércoles, 29 de octubre de 2008

Cosas que he aprendido (IV)

El amor no existe(y la felicidad creo que tampoco).


Tulsa lo decía en una canción "Porque ya no creo en el amor, y algo más en el dolor".
Creo que el amor es un cuento de hadas para mayores, como el ratoncito Pérez o los Reyes Magos. Hay veces que si se alinean los planetas(el momento preciso y la circunstancia adecuada) te puedes creer algo, eso sí, mientras te lo crees alcanzas un estado de euforia total, nada puede pararte, pero luego eso se va...te quedan las malas caras, y empiezas a llevar atada una piedra que carga con todo lo malo que ha pasado.
Esa piedra te ahoga y te pesa a partes iguales, y te hace ser un ser maligno, malo málísimo, malo hasta la médula, llega un punto en el que no te reconoces en el espejo, entonces llega un día en que la piedra pesa demasiado, y te tiras (o te empujan) al río con tu piedra, entonces te ahogas,suele ser una "muerte lenta" en la que lo pasas mal, añoras cosas...luego consigues salir a flote, en fin, lo que podemos decir que es la vida, un ciclo.

En cuanto a la felicidad, como decía Julieta Venegas "A veces algo se le parece, pero es pura casualidad". Lo que predomina siempre es la rutina, durante algunos momentos alcanzas un total ejercicio de lo que estás haciendo forma parte de ti, eso puede ser viendo una película, escuchando una canción en la radio mientras conduces, o sintiendo que haces bien tu trabajo, y en ese momento no piensas en nada más, se hace todo uno, y cuando es el momento en el que estás a punto de gritar de felicidad...

Te despiertas, se enciende la luz, cae un meteorito o pasa cualquier cosa que te recuerda que la vida en general es muy mediocre, y que la hierba siempre parece más verde en el jardín del vecino, o que siempre vives en un estado de espera esperando que pasen cosas.

2 comentarios:

Griada dijo...

Muy buenas tus citas a grandes autores como Venegas o Tulsa. Ja, ja, ja.

Sr.Poppi Fresco dijo...

Bueno...si quieres podría haber citado a gente como François de la Rochefoucauld, que dice: El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.


O a Jorge Bucay: La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.


Pero me salió así...